Memoria, verdad y justicia
Todos los 24 de marzo de cada año, se alza el grito por la Memoria, Verdad y Justicia sobre los secuestrados y aún desaparecidos en manos de la dictadura militar que gobernó la Argentina desde el 24 de marzo de 1976 hasta el 10 de diciembre de 1983. El tiempo pasa. Aparecen en las marchas los H.I.J.O.S de los desaparecidos. El tiempo pasa y algunas de las Madres parten a encontrase con su hijo desaparecido. El tiempo pasa y las Abuelas no claudican en encontrar a sus nietos. El tiempo pasa y son los NIETOS los que ahora marchan por y para pedir la verdad y justicia por sus abuelos desaparecidos. El tiempo pasa y los GENOCIDAS no hablan.
La reforma, el día que perdimos todos
El 14 de diciembre de 2017, el parlamento nacional comenzó el tratamiento del proyecto de ley de reforma previsional enviado por el gobierno del presidente Macri. Mientras los diputados iniciaban el debate, en la Plaza de los Dos Congresos comenzaba a ser el escenario de hechos de violencia que alcanzaría su máximo grado el 18 de diciembre. Los hechos violentos no detuvieron la aprobación de la ley de reforma jubilatoria. Se necesitó mucho dinero para restaurar y arreglar la histórica y mítica Plaza de los Dos Congresos. Se realizó en tiempo récord, sin embargo, hasta el día de hoy, en sus árboles permanecen las cicatrices de aquellos días. Me propuse registrar los acontecimientos del 18 de diciembre, a través de mi mirada fotográfica. Finalmente, en el recinto parlamentario, aquel día, hubo una ley pero en la Plaza no hubo una ley posible.
Flores para Anatole
Uno de mis fotógrafos referentes es Anatole Saderman. La imagen de la Magnolia grandiflora, fruto de su trabajo para el libro Maravillas de nuestras platas indígenas a pedido de la botánica Ilse von Rentzell, es de una belleza extraordinaria y de inspiración para esta serie parcial y en progreso. Durante la cursada de mi carrera en biología, teníamos que hacer trabajos de campo. Me costaba viajar con un espíritu de estudiante. Más bien, los hacía con el deseo de disfrutar de lo que estaba allí, la naturaleza en su forma más bella y más viva. Hace no mucho tiempo atrás que comencé a fotografiar flores, frutos, hojas, raíces, etc., no con una mirada desde la botánica taxonómica si no desde lo fotográfico y actual. Captar ciertas estructuras de las plantas tratando de aplicar el decálogo sin mucha importancia que Aanatole Saderman supo legarnos a los fotógrafos. Elegí las flores porque con ellas encontré el máximo de abstracción a la hora de fotografiarlas. Busqué dar otra perspectiva de la floración, ver su fuerza como estructura responsable de dar vida vegetal, su textura, el pasar del tiempo en ellas. Las fotografié antes de irme a trabajar o cuando regresaba, con luz natural y algo de artificial. “Ama al prójimo a quien vas a retratar. Si no puedes amarlo, ódialo. Si te es indiferente, fotografía mejor una botella de alguna bebida gaseosa: puede rendirte más y aparte, no protesta ni te da indicaciones”. Amo estas flores como Saderman amó a su Magnolia.
Galénica
Desde enero de 1999, que inicié mi curso para ser docente ayudante y mi actividad en investigación científica, recorro los pasillos, aulas, salones y cuanto rincón hay en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Un edificio bello en su arquitectura, construido por Rafael Sammartino entre 1937 -1944. Un edificio concebido para enfrentar circunstancias altamente especiales que pudiera suceder en la comunidad. La idea de una Facultad, cuya misión era (y es) formar profesionales en el “arte de curar”, que estuviese al “pie del cañón” cuando la sociedad lo necesitara. Así es, que este edificio se lo pensó no solamente para la enseñanza de la Medicina, sino como un lugar preparado para emergencias sanitarias. Esos pasillos anchos, capaces de transformarse en salas de cuidados de enfermos. Paredes sumamente fuertes y capaces de resistir hasta sismos. Elevadores lo suficientemente grandes como para llevar camillas. Aulas que, para aquella época, resultaban sumamente cómodas a la hora de la enseñanza. Una hermosa Aula Magna que contienen una bella pintura realizada por Antonio González Moreno, “Inauguración del Protomedicato en la Ciudad de Buenos Aires” que pide a gritos su restauración. Por esos salones pasaron tres de los cinco ganadores del Premio Nobel que tuvo el país (Dres. Houssay-1947-, Leloir-1970- y Milstein -1984-). El paso del tiempo, los vaivenes políticos del país, las diferentes autoridades de la institución indiferentes al estado de deterioro edilicio, la desidia que se fue apoderando del lugar, el hacinamiento de estudiantes, etc., etc., han llevado al edificio a un estado de casi abandono. La institución que se encarga de enseñar a quienes van a ejercer el acto de curar, no puede encontrar el remedio para su propia cura. En esta serie sin fin aún, trato de rescatar el paso del tiempo en este hermoso edificio histórico y hacer visible el llamado urgente de su restauración.
¡Mujer! - 8 de marzo - UY
Años atrás, había participado de las marchas para exigir la vuelta de la democracia a la R.O del Uruguay. El elemento de protesta que mayoritariamente usamos fue una cacerola. Los grandes cacerolazos del pueblo uruguayo. Aún mi Tía conserva mi cacerola. Desde aquella vez y hasta la realización de esta serie, no había participado más de manifestaciones en mi país de nacimiento. El 8 de marzo de 2018, me encontraba en Montevideo y decididamente participé de la convocatoria en el día de la mujer, cuyo lema fue “¡Si paramos las mujeres, paramos el Mundo!”. No llevé mi cacerola, pero si mi cámara de fotos. No solo estábamos las mujeres que creemos que tenemos el derecho a ser tratadas bien y con igualdad de oportunidades, si no, que también estaban aquellas mujeres con una posición contraria, muchas apoyadas en fundamentos religiosos, y que creen que ya hay igualdad y que los femicidios no son tales. Algunos grupos pedían que los varones no participaran de tal manifestación ya que ellos son parte del problema. Sin embargo, muchos, muchos hombres participaron apoyando nuestro reclamo de construcción de estrategias colectivas y leyes que ayuden a terminar con las injusticias, la impunidad, los abusos y los femicidios contra las mujeres. Emocionarme a través del lente de mi cámara fue algo impagable.